No te lo cuento yo.
Te lo cuentan ellos.
Estas son personas que pasaron por momentos parecidos a los que vos o alguien que querés esté atravesando. Algunas salieron. Otras todavía están saliendo. Todas eligieron decirlo en voz alta.
· Los testimonios mostrados son representativos y se actualizarán con grabaciones reales ·
Historias en primera persona.
Mensajes que llegaron y se quedaron.
Llegué a Teto cuando ya no podía más. Lo único que necesitaba era que alguien me dijera "no estás sola". Me lo dijo. Y después me ayudó a entender que acompañar no es controlar.
Pensaba que no iba a salir. Hablar con alguien que también estuvo abajo cambió todo. No te miente. No te dora la píldora. Te dice lo que hay y se queda al lado.
Lo escuché en una charla en el colegio. Esa noche fui a hablar con mi viejo. Hacía un año que no lo hacía. Hoy nos hablamos todos los días.
No fue una sola charla. Fueron meses de mensajes cortos. "Cómo estás", "respirá", "no te aflojes". Esa constancia me sostuvo cuando todo parecía perdido.
Como familia estábamos rotos. Nos enseñó que cuidar al otro empieza por cuidarnos primero. Suena obvio, pero nunca nadie nos lo había dicho así.
Recaí a los ocho meses. Pensé que era el final. Teto me dijo: "Ahora sabés algo que antes no sabías. Empezá de nuevo desde ahí." Eso me cambió la cabeza.
Personas acompañadas
Charlas en escuelas
Provincias visitadas
Mensaje basta para empezar